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Cultivos hidropónicos en el desierto: una alternativa rentable para los agricultores






Son más de 100 productores beneficiados con esta iniciativa, que implementa mejoras tecnológicas y producción limpia en esta zona.

Mini ensaladas como zanahorias baby, frutos en sustratos, como tomates cherry, pimentón y pepinos son parte de la nueva oferta hortícola que podrá ofrecer la Región de Antofagasta, a través del proyecto “Diseño e implementación de mejoras tecnológicas y estrategias de producción limpia  en cultivos hidropónicos en la región de Antofagasta”. La iniciativa es ejecutada por el Centro de Investigación Tecnológica del Agua en el Desierto (Ceitsaza) de la Universidad Católica del Norte, en conjunto con el Centro de Investigación Científico Tecnológico en Minería (CICITEM).

En el marco del Año de la Innovación, el proyecto —que es cofinanciado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) del Ministerio de Agricultura, a través del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional— busca producir hortalizas mediante cultivos hidropónicos, utilizando agricultura limpia o sustentable en el mismo desierto. Para esto cuenta con un terreno cedido por el Ministerio de Bienes Nacionales, ubicado en la zona norte de Antofagasta, el cual contempla 100 hectáreas, de las cuales 70 están siendo utilizadas por cultivos.

Cabe destacar que en esta iniciativa también participan las universidades, de Antofagasta, de Talca y Tarapacá. Además del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA).

El proyecto beneficia, actualmente, a todos los agricultores de la Asociación Gremial de Agricultura Alto la Portada, ASGRALPA, los cuales superan los 100 socios.

En este sentido, las investigaciones se han centrado en el área de producción limpia de cultivos, manejos y monitoreo de calidad de las soluciones nutritivas, selección y ensayos de sustratos alternativos, buenas prácticas agrícolas en pos cosecha y packing, además de ensayos de campo con estas nuevas variedades de hortalizas, indica la ingeniero agrónomo del proyecto, Carla Pesce.

Potenciando la agricultura del desierto

El proyecto cuenta con dos áreas de acción: mejoras tecnológicas y producción limpia. Para el primer tema, se trabaja en un sistema de hidroponía en un módulo de cultivos pilotos desde el 2011, con el objeto de implementar nuevas tecnologías que luego se transferirán a los agricultores. Mientras que en producción limpia, el trabajo se ha desarrollado directamente con los agricultores en sus parcelas individuales y comunitarias.  

El diagnóstico sobre el manejo de producción limpia al inicio del proyecto  se realizó en las instalaciones de los agricultores del sector la Chimba, en donde  participaron expertos de Tecnolimpia (del Consejo Nacional de Producción Limpia). A partir del levantamiento de información, fue posible identificar los puntos críticos: la cantidad y calidad del agua utilizada en los cultivos; la seguridad y efectividad en el uso de los productos agroquímicos  y la disposición de residuos.

También, se están comenzando a implementar algunas intervenciones para aumentar la eficiencia del proceso, como por ejemplo la mejora en la disposición de residuos y compostaje; seguridad en el uso de agroquímicos y reutilización del agua, agrega la profesional de la Universidad de Antofagasta, Ana Mercado.

Cabe destacar los ensayos de germinación de semillas y las pruebas de campo en sustratos alternativos con cultivos para determinar manejos técnicos en prevención de intoxicaciones por sales en las plantas. En la fase pos cosecha del cultivo se han realizado ensayos de embalaje, tiempos y condiciones de refrigeración en diversos vegetales de hoja y frutos. Este tema es muy relevante, considerando que los cultivos de hoja, como la lechuga, presentan baja vida de pos cosecha y son uno de los más producidos por los agricultores beneficiarios del proyecto. 

Para el ejecutivo de innovación y supervisor del proyecto, Alfonso Yévenez, “la hidroponía en la Región de Antofagasta puede llegar a ser un negocio rentable, pues a pesar de tener costos de insumos mayores que otras regiones, como el asociado al agua de riego, los precios de venta de los productos agrícolas son más elevados, lo que da un margen bruto de ganancia considerable para los agricultores”.

El mercado de venta de productos hidropónicos en sus inicios era la ciudad  de Antofagasta pero los agricultores han incursionando en otros destinos como Calama y Tocopilla, ampliando su universo de posibles compradores.


Fecha de Creación: 16/04/2013
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