Aysén: tierra fértil para la trufa más austral del mundo

By 21 abril, 2015Aysén, Noticias

Coyhaique, martes 21 de abril de 2015.- Desde el año 2013 el proyecto “Establecimiento de una plantación trufera en la Región de Aysén”, apoyado por FIA a través del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC-R), se ha desarrollado en la búsqueda de establecer una plantación trufera experimental con las especies Trufa negra (Tuber melanosporum) y Trufa de verano (Tuber aestivum).

Emplazada en el campo San Diego, a 5 horas de Coyhaique y 23 kilómetros de Puerto Tranquilo, la plantación trufera ha dado buenos resultados en estos dos años de ejecución y según la coordinadora principal del proyecto, Claudia Cerda, “al hacer un paralelo entre las condiciones edafoclimáticas existentes en los países originarios de la trufa (Europa) versus nuestra región, vemos que no estamos tan alejados”.

Es en este contexto que la profesional explica que, “en referente al clima, la trufa requiere de veranos calurosos e inviernos muy fríos, por ejemplo, Francia e Italia tienen una temperatura estival media de 19 °C, superior solo en 3 °C al sector donde estamos realizando el proyecto, y en invierno tenemos una igualdad de condiciones con una media de 6 °C”.

En relación con las precipitaciones, estas oscilan entre los 600 a 1500 mm anuales. El suelo necesita buen drenaje y ser calizos, encontrándose actualmente en condiciones modificables gracias a técnicas agrícolas, a través de maquinarias, en caso de existir un perfil arcilloso, y la incorporación de cal para modificar el nivel de ph.

En la ejecución de este proyecto se está experimentando con dos variedades de trufa: Tuber melanosporum (trufa negra) y Tuber aestivum (trufa de verano) micorrizados, en tres variedades de encinos, que son nuevos para la región y los más exitosos a nivel mundial en cuanto a producción de trufas: Quercus robur, Quercus ilex y Quercus cerris.

En relación a los resultados de la iniciativa, el ejecutivo de innovación agraria, Fernando Arancibia, explica que “los objetivos específicos de esta iniciativa contemplan dos hitos importantes, uno relacionado con el prendimiento de las especies arbóreas introducidas a la región y, el segundo, con la sobrevivencia de las micorrizas, que es la raíz inoculada con el hongo, al año de plantación”.

Arancibia agrega que “las mediciones finales del proyecto demuestran un prendimiento de las especies arbóreas de un 97% promedio. En relación al segundo hitotenemos una infestación promedio de 80% de Tuber melanosporum y 84% de Tuber aestivum, lo cual es una muy buena noticia para la Región de Aysén”.

A dos años de iniciado el proyecto, la coordinadora afirma estar muy contenta y optimista. “Estoy segura que con los manejos y cuidados necesarios podremos tener en unos años más las trufas más australes del mundo. De ser así, esta actividad claramente podría llegar a ser una muy buena alternativa productiva para la región”, comenta.

Oportunidad para la diversificación productiva

Uno de los principales problemas que actualmente presenta la Región de Aysén, es la baja diversidad productiva en los campos, y además que la producción agrícola se centra casi exclusivamente en la ganadería, por lo que el cultivo de trufas se puede transformar en una buena opción productiva para el sector forestal, que puede rendir frutos con producciones al cuarto año.

“La producción regional se centra en la ganadería y no le ve un mayor valor a los bosques, entonces la trufa es una excelente forma de valorar la actividad forestal, con un producto diferente a la madera o a la leña, diversificando de esta manera la productividad de nuestra región” concluye Claudia Cerda.

Otra ventaja que presenta la trufa, es que se puede plantar en superficies pequeñas. En Europa una hectárea puede producir entre 30 y 40 kg en plantaciones de 15 años. En Chile el caso más exitoso está en Talca, donde al sexto año tuvieron una producción de 7 kg por há. La cosecha al ser en contra estación con los países Europeos más demandantes, hace que su comercialización sea muy rápida, con un valor para la trufa negra que es de $800 mil pesos por kilo, aproximadamente.

Seminario

En el contexto de este proyecto, se realizó el seminario “La truficultura en Chile, perspectivas de desarrollo en Aysén”, en el que se presentaron los alcances de esta iniciativa y sus resultados, con la participación de la empresa AGROBIOTRUF, firma asesora de este proyecto.