Paula Mancilla

By 26 marzo, 2020Testimonios

Paula Mancilla tiene 21 años y vive en la Villa Angachilla, ciudad de Valdivia. A 30 minutos de su casa, en Cabo Blanco, se encuentran las ovejas que cría Omer Navarrete en la Estación Experimental Agropecuaria Austral. Si bien el hombre tiene 45 años de experiencia en el cuidado ovino, dice Mancilla, la depredación de perros y pumas asilvestrados es una preocupación constante que vive el sector agropecuario. Problema que decide solucionar la joven estudiante de Ingeniería Informática en la Universidad Austral de Chile (AUCh), a través de la creación de un dispositivo sensorial.

“Así como don Omer hay más personas dedicadas a este hermoso trabajo. Cuando hablé con la académica a cargo de la investigación que busca una solución para este problema, me sorprendí mucho. Me dio pena por las ovejas. Luego sentí rabia por la gente que abandona los perros, generando que vuelvan a sus instintos más naturales, como la cacería. El perro no es un juguete, hay que cuidarlo y amarlo. No es un regalo para un niño. Así que decidí ayudar a hacer un cambio para las personas que viven de esto y acepté la propuesta de crear un dispositivo sensorial que alerta cuando un puma o perro asilvestrado se acerca a la oveja”, dice Mancilla.

Así nace “Helpmeee” (simulando el balido de la oveja), proyecto que presenta Paula a la convocatoria de Jóvenes Innovadores de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA). Concurso que impulsa iniciativas que solucionen problemas relevantes para el sector silvoagropecuario nacional y/o de la cadena agroalimentaria asociada.

La propuesta consiste en el uso de placas y sensores que generan la interconexión digital para luego realizar la tarea de recopilar información relevante de la conducta antipredatoria del ganado ovino en tiempo real. Finalmente se enviará un mensaje de alerta a un teléfono móvil, por vía SMS, permitiendo detectar cuando las ovejas se sientan en peligro.

“Lo más importante es que siento que innové para las ovejas y para mí. Lo digo porque el proyecto, debido al trato con otras áreas de estudio, me hace sentir más segura al momento de expresarme. Finalmente, la innovación es académica y personal. Antes, me ponía nerviosa cuando hablaba en público, ahora no. Se me pasó con el tiempo. Me di cuenta cuando me tocó presentar el speech del dispositivo en Santiago porque no me tiritó la garganta. Me preparé y fui capaz de hacerlo”, cuenta.