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Planta de la India podría generar nuevos cultivos en los valles de Arica y Parinacota

Viernes, 5 de junio de 2015.- El que sus raíces crezcan de manera vertical, pudiendo alcanzar hasta los 4 metros de profundidad, podría instalar al Vetiver como un milagro para los agricultores de los valles de Arica y Parinacota. ¿El motivo? Su alta capacidad de absorber material contaminante de los suelos, que impiden la crecida de nuevos cultivos en la localidad.

Es la idea que ya materializan profesionales de la Universidad de Tarapacá, quienes en 2012 importaron un moderno sistema que busca remediar las superficies de la zona a través de esta planta, el cual ya se encuentra en ejercicio desde marzo de este año. Todo, a partir del proyecto “Validación del Sistema Vetiver en zonas áridas para la recuperación, remediación y protección de suelos agrícolas en la Región de Arica y Parinacota”, apoyado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) del Ministerio de Agricultura.

“La alta salinidad del agua y la presencia de contaminantes como metales pesados, boro y arsénico afectan los suelos provocando bajos rendimientos y acotando la actividad agrícola a ciertos cultivos tolerantes, que reducen la productividad de la zona”, explica Sandra Ugalde, ingeniero agrónomo de la Universidad de Tarapacá y coordinadora técnica del proyecto, acusando las pocas alternativas tecnológicas existentes en la actualidad para abordar este tema.

“Las opciones de descontaminación de suelos con boro no existen y en el caso de los metales pesados, los métodos son de muy alto costo y se registran a pequeñas superficies, siendo inviables para la agricultura”, dice.

Cuestión que instala al Sistema Vetiver (SV) como el más costo/eficiente y de fácil implementación, comprobado científicamente por sus exitosas experiencias en Australia, China, Tailandia y Venezuela.

Más Sustentable

Pero, ¿qué es el Sistema Vetiver? Desarrollado inicialmente por el Banco Mundial para recuperación de suelos y aguas en la India a mediados de los ’80, el SV funciona a través de la fitorremediación, una novedosa tecnología capaz de regenerar los suelos en los que se aplica, conseguir una alta extracción de elementos perjudiciales y ser más económico que los métodos convencionales. Esto último, considerando que los costos por las herramientas clásicas bordean los 100 mil a 1 millón de euros por hectárea, mientras que la fitorremediación no supera los 10 mil euros por hectárea.

Además, el Vetiver es la planta que le da mayor autonomía a dicha tecnología ya que posee raíces de 5 metros, tiene un alto crecimiento y se adapta a todo tipo de clima y suelos. Su rango fitorremediador abarca todos los metales pesados, metaloides y boro. Por ejemplo, en el caso del arsénico, el Vetiver acumula niveles de hasta 72 mg Kg-1, mientras que otras plantas estudiadas por los profesionales de la Universidad de Tarapacá (las cuales alcanzaron las 400) solo variaron entre 1 a 10 mg Kg-1.

Impacto

A solo dos meses de su puesta en marcha, este proyecto cuyo tiempo de duración contempla un año y medio, podría beneficiar la productividad de los agricultores de la zona a gran escala. “Si constatamos que la planta tiene la capacidad de absorber tales materiales contaminantes de los suelos, va a significar que los cultivos tengan mejor rendimiento y que incluso se puedan introducir otros, actualmente sensibles a esas cantidades de boro. Eso significa abrir un abanico de posibilidades para los pequeños y medianos agricultores”, afirma Sandra Ugalde, agregando que a la fecha solo se ha cultivado maíz lluteño, alfalfa, cebolla, ajo y brócoli, adaptados todos hace cientos de años a esas condiciones. “Eso es lo que queremos evaluar ahora, una vez que remediemos el suelo. Aquí, introduciremos nuevos cultivos, sensibles al boro y que a la vez sean rentables, como el poroto verde, la frutilla, el melón y la lechuga”, asegura.

Si bien, uno de los mayores obstáculos estaría en convencer a los medianos y pequeños agricultores de la eficiencia de esta innovación, la experta rescata los buenos resultados obtenidos en la experiencia de 2014, también apoyada por FIA, la cual consistió en la descontaminación de aguas de riego bajo el Sistema Vetiver. “En el anterior, la planta pudo absorber hasta un 96% del boro concentrado en los fluidos, lo que ahora buscamos verificar en los suelos dado al éxito internacional que ha tenido la planta sobre las superficies”, comenta.

Toda una innovación que para la Fundación ha sido relevante apoyar. “Para nosotros es muy importante trabajar y apoyar tecnologías que puedan ser implementados por el sector productivo, dirigidos hacia la descontaminación. Este es un tema de sustentabilidad que, tras haber permitido usar aguas que no estaban disponibles para riego, hoy puede ocuparse en superficies logrando producciones que antes no existían”, indica Loreto Burgos, ejecutiva de Innovación Agraria (EIA) de FIA a cargo del proyecto.

Iniciado en marzo, el Sistema Vetiver para descontaminación de suelos fue presentado a las autoridades regionales y asociaciones de agricultores de los valles de Arica y Parinacota el pasado miércoles 3 de junio, en la comuna de Arica. Durante la instancia participaron cerca de 100 personas, vinculadas al rubro.

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