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FIA transfiere tecnología de biocontroladores de plagas a biofábricas instaladas en establecimientos educacionales de Coquimbo

Por Gabriela Pazos N. Viernes 13 de marzo 2026

Fundado en un exitoso proyecto de la agencia de innovación agraria del Ministerio de Agricultura, cuyo Programa de Adopción de Innovaciones, busca transferir en la región la experiencia de producir comercialmente insectos controladores de plagas como pulgones, mosquitas blancas, Trips o polillas. Tres biofábricas instaladas en establecimientos educacionales de Combarbalá, Canela y La Serena serán pilotos de esta innovación.

Las cada vez más estrictas regulaciones sobre el uso de pesticidas químicos y el creciente interés del sector agrícola en avanzar hacia sistemas de producción más sostenibles ha incrementado sostenidamente la demanda por agentes de control biológico. En la Región de Coquimbo, aunque los bioplaguicidas están ganando relevancia en cultivos hortícolas como la lechuga y el apio, las empresas orientadas a la producción de biocontroladores adaptados a las condiciones locales son aún incipientes.

En este contexto, la agencia FIA -Fundación para la Innovación Agraria del Ministerio de Agricultura- identificó este creciente requerimiento. El programa de Adopción de Innovaciones aportó este know how a los productores y a otros actores del ecosistema agroalimentario regional. Este fue un aporte a un trabajo que INIA Intihuasi -con financiamiento del Gobierno Regional- inició hace algunos años con la creación de biofábricas piloto instaladas en tres establecimientos educacionales: el Liceo Samuel Román Rojas de Combarbalá, el Liceo Padre José Herde Pohler de Canela y la Escuela Familiar Agrícola Valle del Elqui, en La Serena.

La iniciativa inicial surgió con el propósito de formar técnicos especializados en el manejo y control biológico de plagas, así como de generar una oferta local de biocontroladores. Esto, considerando que la adaptación a las condiciones del territorio es clave para asegurar su eficacia en campo y reducir los riesgos asociados a la introducción de organismos externos. Con el apoyo de FIA a partir de 2026, el objetivo es que estos establecimientos puedan escalar la producción, desarrollando modelos de negocio y estrategias comerciales.

Este impulso se da en un contexto de crecimiento del mercado de bioinsumos en Chile, que actualmente se estima entre 25 y 58 millones de dólares y registra una expansión cercana al 15 % anual. El sector cuenta con alrededor de 40 empresas nacionales y evidencia un aumento sostenido de las exportaciones de bioinsumos microbianos.

ADOPCIÓN DE INNOVACIONES DE FIA

El Programa de Adopción de Innovaciones, creado en 2022 con el objetivo de transferir y facilitar la implementación de innovaciones previamente desarrolladas y validadas en proyectos apoyados por la propia FIA, ha sido clave en este proceso. La responsable de este programa, la agrónoma Gabriela Casanova y el representante que FIA tiene en cada región, evalúan la demanda a nivel local y definen los especialistas necesarios para transferir la experiencia de innovación asociada a iniciativas ya desarrolladas y validadas. Así se impulsó transferencia a la Región de Coquimbo para la producción comercial de biocontroladores.

Gabriela Casanova, expresó que el éxito de la trasferencia de innovaciones depende estrechamente de la articulación y alianzas con instituciones tanto públicas como privadas en cada región, asegurando que “esto permite asegurar la pertinencia y continuidad de las iniciativas impulsadas y su posterior replicabilidad con otros productores del territorio”.

Por su parte, la representante regional de FIA en Coquimbo, Wanda García, agregó que gracias a la alianza entre INIA Intihuasi, Bioinsumos Nativa y la comunidad educativa, no solo se está aportando a que los productores locales cuenten con alternativas sostenibles para el control de plagas en la agricultura, sino que además se está fortaleciendo la formación de futuras generaciones de especialistas provenientes de las tres provincias de la región, lo cual es crucial para el desarrollo de este proceso.

En ese contexto, y como parte de las acciones de acompañamiento técnico, un equipo de INIA Intihuasi, FIA y la empresa Bioinsumos Nativa SpA —a cargo de la asesoría y transferencia tecnológica—, liderado por su director y experto en control biológico, Eduardo Donoso, se encuentra visitando las tres biofábricas para realizar un diagnóstico inicial y una evaluación técnica y económica de sus producciones, interactuando con docentes, estudiantes y autoridades de cada liceo. De acuerdo con el especialista, estas visitas son fundamentales para identificar los puntos críticos, desafíos y requerimientos tanto técnicos como financieros para pasar desde una fase piloto a una etapa comercial.

LAS TRES BIOFÁBRICAS

BIOCOMBA

La biofábrica BIOCOMBA, perteneciente al Liceo Técnico Samuel Román Rojas de Combarbalá, en la Región de Coquimbo, produce insectos controladores biológicos como Chrysoperla defreitasi, Trichogramma nerudai y Tupiocoris cucurbitaceus, utilizados para combatir plagas como pulgones, mosquita blanca, trips y polillas. Creada en 2023 en el marco del programa “Educando futuros Técnicos Agrícolas para una Agricultura Sostenible en la Región de Coquimbo”, apoyado por el Gobierno Regional y ejecutado por INIA Intihuasi, esta iniciativa promueve alternativas al uso de plaguicidas químicos y fortalece sistemas productivos más sustentables en la agricultura local.

INSECTA CANELA

La biofábrica INSECTA CANELA, del Liceo Padre José Herde Pohler de la comuna de Canela, en la Región de Coquimbo, produce insectos controladores biológicos como Chrysoperla defreitasi, Trichogramma nerudai y Tupiocoris cucurbitaceus, utilizados para enfrentar plagas que afectan cultivos frutales y hortícolas como cítricos, vides y hortalizas. Creada en 2023 en el marco del programa “Educando futuros Técnicos Agrícolas para una Agricultura Sostenible en la Región de Coquimbo”, apoyado por el Gobierno Regional y ejecutado por INIA Intihuasi, la iniciativa promueve alternativas sustentables al control químico y fortalece la sanidad vegetal en sistemas productivos locales.

RUKA ISIKE

La biofábrica RUKA ISIKE, perteneciente a la Escuela Familiar Bicentenario de Excelencia Agrícola Valle del Elqui, en la Región de Coquimbo, produce insectos controladores biológicos como Chrysoperla defreitasi, Trichogramma nerudai y Tupiocoris cucurbitaceus, utilizados para enfrentar plagas como pulgones, mosquita blanca, trips, ácaros y chanchitos blancos que afectan cultivos hortícolas y frutales. Creada en 2023 en el marco del programa “Educando futuros Técnicos Agrícolas para una Agricultura Sostenible en la Región de Coquimbo”, apoyado por el Gobierno Regional y ejecutado por INIA Intihuasi, la iniciativa busca fortalecer alternativas de control biológico para mejorar la sanidad vegetal en un territorio relevante para la producción y exportación de cítricos y hortalizas.

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