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Proyecto valida innovador uso de ozono para reducir plagas en la floricultura de la Región de Valparaíso

Por Gabriela Pazos N.

La iniciativa, apoyada por FIA y desarrollada por Ager Consultores en predios de Longotoma, logró reducir en más de un 50% las poblaciones de trips y arañitas mediante el uso de ozono como alternativa sustentable al control químico convencional.

En predios florícolas de la localidad de Longotoma, comuna de La Ligua, representantes del sector agrícola y de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) participaron en una visita técnica para conocer en terreno los avances de un proyecto que incorpora el uso de ozono en estrategias de manejo integrado de plagas (MIP).

Lo anterior cobra especial relevancia considerando que el abastecimiento interno de flores en nuestro país depende, en gran medida de localidades como Longotoma, donde más de 200 familias desarrollan una floricultura tradicional basada en especies como crisantemos, claveles y astromelias, favorecidas por condiciones de clima templado con influencia marina y alta luminosidad.

La iniciativa se enmarca en las políticas fitosanitarias impulsadas por el Ministerio de Agricultura y aborda una problemática crítica para el sector florícola: el control de plagas como trips y arañitas, responsables de importantes pérdidas productivas y de calidad en flores de corte

El proyecto incorpora el uso de ozono-un gas con alta capacidad oxidante-como herramienta dentro de estrategias de manejo integrado de plagas, el cual aplicado vía riego, permite reducir las poblaciones de insectos plaga, como trips y arañitas, además de disminuir las dependencias de insecticidas convencionales.

En ese contexto, la ejecutiva de innovación de FIA, Carolina Fuentes, destacó que “este proyecto permite validar en condiciones reales el uso de ozono como una herramienta efectiva dentro del manejo integrado de plagas, demostrando que es posible reducir significativamente la presencia de trips y avanzar hacia sistemas productivos más sustentables, con menor dependencia de insecticidas”.

Por su parte, la especialista que lidera el proyecto, Gabriela Verdugo, de Ager Consultores, señaló que “teníamos un problema importante relacionado con el control de plagas y enfermedades, donde el agricultor gasta muchísimo en aplicaciones de agroquímicos y aun así no logra un control efectivo. Por otro lado, contábamos con una potencial solución a través del uso de ozono, una tecnología conocida para desinfecciones en poscosecha, pero que nunca se había utilizado en terreno para el control de insectos”.

El ingeniero agrónomo y entomólogo, Eugenio López, integrante de la consultora ejecutora, expresó que “en 2026 seguimos dependiendo fuertemente de los pesticidas debido a su respuesta rápida, pero el problema es que generan resistencia, contaminación y riesgos para la salud de los trabajadores”.

En esa línea, agregó que “tenemos que tratar de aprovechar todo lo que la naturaleza nos entrega y todas las tecnologías disponibles. Primero  debemos enfrentar las plagas con  esas herramientas y, cuando ya no sea posible seguir reduciendo las poblaciones, recién ahí intervenir químicamente”.

EL OZONO COMO SOLUCIÓN AL CONTROL DE PLAGAS

Uno de los predios visitados en la comuna de La Ligua fue el del productor Ulises Prado Pérez, quien desde hace un par de años utiliza una máquina generadora de ozono para combatir enfermedades del suelo mediante agua con nanoburbujas. A partir del trabajo con investigadores y Gabriela Verdugo, comenzó a probar esta tecnología en aplicaciones al follaje para el control de plagas.

Prado destacó el ahorro que implicaría este sistema, considerando que actualmente gasta cerca de un millón 200 mil pesos al año en productos químicos. “Yo soy un productor de la agricultura familiar campesina, por lo tanto, cualquier otro agricultor podría hacerlo. En la práctica, es algo súper sencillo y relativamente fácil de implementar en cualquier predio”. Además, destacó que el sistema es inocuo para el medio ambiente y las personas.

Similar opinión tiene la floricultora Eliana Fernández, quien desarrolla esta actividad familiar por más de 20 años. “Lo principal es que hemos ido bajando la carga química y yo creo que eso, para cualquier productor hoy día, es un alivio. La aplicación de ozono nos permite disminuir la población de insectos y controlar las plagas con un menor costo”, señaló.

En este escenario, el uso de ozono se proyecta como una alternativa concreta para enfrentar los desafíos sanitarios del rubro, contribuyendo a una producción más resiliente y con menor impacto ambiental. De acuerdo con los principales resultados del proyecto, se han logrado reducciones superiores al 50% en las poblaciones de trips, además de evidenciar un efecto repelente, a partir de ensayos realizados en condiciones reales junto a pequeños y medianos productores de la Región de Valparaíso.

Para más información: https://opia.fia.cl/601/w3-article-128204.html

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