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Ejecutivo de Comisión Europea destaca a Chile como un referente internacional de innovación agropecuaria 

Por: Gabriela Pazos N. y José I. Aguirre O.

El español Juan Francisco Delgado, vicepresidente de la Fundación Europea para la Innovación, destaca a la agencia FIA como motor de la innovación en el agro. “Si FIA no existiera, habría que inventarla”, declaró. 

Con más de 30 años de experiencia en el campo de la innovación y la tecnología, se ha dedicado los últimos 10 años a la investigación en el sector agroalimentario. Su instinto lo lleva a afirmar que la agencia FIA (Fundación para la Innovación Agraria) desempeña un papel esencial en el fomento de la innovación en el Chile actual, gracias a la agilidad y rapidez con las que implementa sus líneas de trabajo. «Si FIA no existiera, habría que inventarla», expresó. 

BRECHAS DE INNOVACIÓN EN EL SECTOR AGROALIMENTARIO  

Juan Francisco Delgado entregó sus opiniones respecto a la actual situación de la innovación en el sector agropecuario chileno en una entrevista con el equipo de comunicaciones de FIA.

¿Cómo recibe el sector agropecuario la innovación en la actualidad? 

En el rubro agroalimentario hay un nivel de desarrollo más bajo que en otros sectores. Si hablamos de Europa, hay un 10% de transformación digital, en comparación con casi un 60% del sector ganadero. Se avanza, pero es más lento.  

Hoy día los consumidores están imponiendo la necesidad de conocer la trazabilidad del producto que se comen, cómo éste ha sido tratado medioambientalmente o si ha habido cierta responsabilidad social a la hora por disminuir los efectos del cambio climático. Todo esto está contribuyendo al avance tecnológico.  

¿Dónde está la mayor resistencia en el sector agroalimentario a la hora de innovar y de usar tecnología? 

Está muy relacionado con el relevo generacional. Los agricultores mayores, no es que sean más reacios, sino que son presos de la filosofía del “lo he hecho siempre así” y salirse de ahí es entrar a una zona desconocida y de inseguridad, por lo que prefieren hacer lo que sus padres han hecho siempre.  Pero, a medida que las generaciones más jóvenes están llegando a la agricultura y a la ganadería están adoptando la tecnología de una manera muy sencilla y fácil. Usan la tecnología móvil para el monitoreo de sus cultivos, la prevención de determinadas plagas y enfermedades en los animales, o la manipulación de su tractor y maquinaria de una manera integral.  

Ahora está el tema de la economía circular y disminución o no empleo de fitosanitarios, cambiándolos por alternativas más biológicas y naturales. La agricultura regenerativa es cada vez más usada en Europa para el tratamiento de los suelos y la diversidad.  

¿Existen en Europa políticas educacionales orientadas a los jóvenes, especialmente de sectores rurales, para que incorporen nuevas tecnologías o es simplemente un tema generacional? 

Hay una mezcla de las dos cosas, pero las políticas públicas para estimular ese cambio están siendo decisivas, según nuestros datos. Por ejemplo, en Europa se ha puesto en marcha el Plan de Transformación, Recuperación y Resiliencia desde la pandemia, lo que está significando un espaldarazo muy importante desde las políticas públicas en la transformación digital, en temas como la agricultura, el riego o la aplicación de la inteligencia artificial. Los países de la Unión Europea han decidido endeudarse con el fin de implementar estas políticas. 

CHILE Y LA CONECTIVIDAD RURAL   

¿Cómo ve a Chile en cuanto a la incorporación de la innovación y transformación digital? 

Chile tiene una peculiaridad interesantísima en toda América Latina, siempre ha sido una referencia en el uso de la tecnología, la innovación y el emprendimiento. Tiene además muchas startups que están siendo referencia en el mundo hoy en el área de la agricultura de precisión, la agricultura vertical, sensores y drones, riego inteligente, alimentación y biotecnología.  

La transformación digital es un proceso que tiene un principio, pero no tiene un final, porque siempre va evolucionando. Esto se entiende perfectamente con la Inteligencia Artificial, ya que antes que llegara la Inteligencia Artificial Generativa (IAG) se avanzaba poco a poco, pero esta revolución implicó que ahora vamos muy rápido y en un periodo de tiempo muy corto. Hoy en día vemos robots haciendo trabajo agrícola en el campo, supliendo mano de obra, o robots en las cocinas de los restaurantes.  En la agricultura tenemos un tractor autónomo, sin conductor, que detecta y elimina las “malas hierbas” con un rayo láser, sin hacerle daño a la cosecha.  

La conectividad es un tema clave para que las áreas rurales accedan a la transformación digital, ¿cómo es la situación en Europa en este tema? 

En el medio rural es clave la conectividad, es fundamental, porque por mucho que hablemos de tecnología si la gente al final solo la usa para ver una película de Netflix de poco sirve. Tenemos que enfocarla a la transformación en la industria agroalimentaria, por ejemplo, a que la persona pueda monitorear lo que está pasando en tiempo real en la finca o con sus animales, tecnologizar los sistemas de riesgo, conocer el grado de humedad de los cultivos o detectar una plaga. 

Según distintas estadísticas, Chile destaca en América Latina como líder en innovación tecnológica, sin embargo, la conectividad es un punto débil, principalmente en la ruralidad. ¿Cómo se hizo en Europa para estimular a las empresas a invertir en lugares que no eran muy rentables? 

Éste es un reto de país importante, no solo de un sector. El gobierno tiene que incentivar a las compañías para que desarrollen infraestructura. Hoy cada vez es más barato, hay una enorme cantidad de satélites en el mundo, ya no tiene que llegar un cable. En segundo lugar, las empresas tienen que entrar directamente, saben que los núcleos rurales son una oportunidad de crecimiento para el sector. A lo mejor hay poco volumen, pero son muy importantes para el desarrollo de otros sectores.  

En definitiva, tiene que haber un compromiso país. En Europa las compañías  telefónicas lo tienen, así como los gobiernos de cada país. Sin duda, es una apuesta importante.  

PAPEL DE FIA EN LA INCORPORACIÓN DE INNOVACIÓN Y TECNOLOGÍA EN CHILE 

¿Cuál es su impresión de la labor que hace la agencia FIA en Chile?  

A diferencia de otros países, donde la gran estructura de los ministerios es difícil de mover, especialmente si se trata de introducir innovación, FIA aporta savia nueva,  apunta a los cambios que hay que hacer en forma rápida, solida, incluso disruptiva, ligado a los retos medioambientales.  

La agencia FIA es única en su tipo en América Latina y frecuentemente recibe delegaciones de otros países que vienen a conocer su estructura y funcionamiento 

FIA tiene un papel importante, es reconocida por ser una estructura ágil y flexible, muy necesaria para el desarrollo de los retos que se vienen por delante. Y si no existiera, habría que inventarla. Tiene la capacidad de fomentar la innovación de una  manera mucho más orgánica, partiendo de la base de lo que sucede en el territorio. 

Chile está muy bien encaminado en el sector agropecuario, como lo demuestra la alta inversión extranjera en temas agrícolas en comparación con otros países de América Latina. Un claro ejemplo de esto es la industria del vino, donde no solo se producen vinos de alta calidad, sino que también se fomenta la innovación, reflejando una mentalidad emprendedora e innovadora propia del país. 

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