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Innovadora aplicación ayudará a proteger producción agrícola y biodiversidad

Plataforma informática SIMPLE NICHO, desarrollada por la Universidad Austral con el apoyo de FIA, permitirá predecir propagación de plagas que afectan fuertemente exportaciones agrícolas clave de nuestro país.

 

Luego de tres años de trabajo científico, un equipo de investigadores de cuatro universidades entregó los resultados finales del proyecto FIA “Desarrollo de una plataforma para predecir la distribución potencial de plagas cuarentenarias del sector silvoagropecuario chileno”. Este esfuerzo de colaboración entre la academia, empresas y el sector público, tiene como objetivo dotar al Servicio Agrícola y Ganadero de Chile (SAG) y a productores pequeños, medianos y grandes, de una herramienta científica (software) para  la evaluación de la probabilidad de establecimiento de nuevas plagas, dentro de la metodología de Análisis de Riesgo de Plagas y así determinar su potencial cuarentenario.

 

El director del proyecto Sergio Estay, del Instituto de Ciencias Ambientales y Evolutivas de la Universidad Austral de Chile (UACh), explicó que la herramienta informática denominada SIMPLE NICHO permite desarrollar mapas de riesgo: “Es una importante expresión del interés de Chile por fortalecer su posición en el mercado global agrícola, pero también una importante señal de preocupación por el creciente fenómeno de las invasiones biológicas que afectan tanto al comercio como a la biodiversidad de los países”.

 

El software SIMPLE NICHO planea generar una interfase que reúna un sistema de información geográfica (SIG) con un sistema de modelización de distribución de especies, permitiendo al usuario realizar en una sola plataforma el ingreso de datos de distribución global de una plaga, definir criterios de modelización y de análisis espacial, y elegir los algoritmos, para finalmente obtener como resultado la distribución potencial de la plaga en Chile o en la región de su interés (mapas de riesgo).

 

El primer evento de presentación se realizó el lunes 22 de abril en Santiago. Un segundo evento de difusión se realizó el miércoles 24 de abril en la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral en Valdivia.

 

José Rüth, representante macrozonal Araucanía y Los Ríos de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), indicó que «esta plataforma es un ejemplo de cómo la tecnología es de enorme utilidad para el agro. Es un modelo predictivo innovador que coordina las redes del sistema agroclimático y realiza un procesamiento de datos bien grande. Así, genera información que permite evaluar en tiempo real el estado fitosanitario y predecir con anticipación posibles apariciones de plagas». Agregó que la innovación es clave para agregar valor a nuestras producciones y que en este caso, ello ha quedado claro gracias a la potencialidad de esta plataforma.

 

Horacio Bórquez, director nacional del SAG, destacó que “en un evento como este uno ve el futuro. Esto que vimos hoy día es realmente lo que nosotros como SAG andamos buscando desde el punto de vista de lo que llamamos la inteligencia sanitaria, que nos permita predecir qué nos pueda pasar y no sólo actuar una vez que esto pase”. El alto representante subrayó que con el inmenso flujo diario de personas y mercancías a nivel global “te das cuenta que hay que preocuparse de defender nuestro patrimonio fito y zoo sanitario, pero no sólo con los esquemas tradicionales, no solo con la precaución, no solo con la vigilancia y después con la reacción. Sino que hay que mirar mucho más a futuro, especialmente en un escenario tan cambiante por el cambio climático o el avance de las tecnologías”. Y aprovechó la oportunidad para anunciar que en el Servicio Agrícola y Ganadero “estamos creando un departamento de inteligencia fito y zoo sanitaria, de tal manera de anticipar problemas que ojalá no tengamos”.

 

Para Monserrat Valenzuela, Gerente de Comité de Cítricos de la Asociación de Exportadores de Chile (ASOEX), la posibilidad de contar con una herramienta para generar mapas de riesgo es alentador en un productor que se abre camino como Chile. “Existen especies de insectos que han causado daños de alto impacto en cultivos comerciales, cifra que aumenta  año a año producto del aumento del comercio internacional.  Considerando el alto costo de los programas de erradicación de plagas, es de alta importancia prevenir la introducción de especies dañinas y   el análisis de riesgo de plagas (ARP) nos permite determinar la probabilidad de que una especie se introduzca, se establezca o disperse en una nueva región y determinar si debe ser controlada o no”, sostuvo la experta. Del mismo modo, enfatizó en que ésto llevó al Comité de Citricos ASOEX a apoyar el proyecto FIA liderado por la UACh. “El desarrollo de los modelos de distribución potencial de las plagas que representarían una amenaza para Chile es una herramienta fundamental para la citricultura chilena hoy en día, ya que estamos frente a la amenaza del HLB y su vector Diahorina citri, y el HLB ha destruido la industria citrícola de países como EEUU y México”, reclacó.

 

El Vicerrector de Investigación, Desarrollo y Creación Artística UACh, Hans Richter, sostuvo que «los resultados de este proyecto permiten constatar que el desarrollo de tecnologías en base a ciencia aplicada están ocupando un espacio cada vez más relevante en los distintos sectores de la sociedad. Esta iniciativa refleja que los investigadores e innovadores, además de generar conocimiento desde la universidad, también están fortaleciendo los vínculos asociativos con el sector público, logrando dar respuesta a evidentes necesidades locales y globales, como en este caso al control de plagas en el área silvoagropecuaria».

 

Por su parte, Fabian Jaksic, director del Centro UC de Ecología Aplicada y Sustentabilidad (CAPES), sostuvo que herramientas de modelación para el análisis de riesgo como la propuesta, “sin duda contribuyen a mejorar la economía a través del uso de información científica. Su potencialidad es enorme para la protección de la biodiversidad, ya que las metodologías propuestas permitirán abordar el problema que generan especies invasoras sobre nuestra flora nativa y biodiversidad en general”.

 

Es el caso de la especie Lymantria dispar, una polilla de gran poder destructivo tanto para especies forestales y también frutales como manzanos, arándanos, duraznos, y con un alto potencial de afectar especies del bosque nativo como coigües, lengas, hualle y raulí, entre otras. Conocida comúnmente como polilla gitana, “está catalogada como cuarentenaria no presente en Chile y a partir del 30 de julio de 2013 el SAG estableció requisitos fitosanitarios específicos para las naves de transporte marítimo (naves de carga, pesqueras, de turismo, científicas y de pasajeros) que hayan zarpado o permanecido en áreas con presencia de la plaga”, de acuerdo a lo señalado en el sitio web del SAG. De hecho, esta amenaza está muy cerca de nuestra realidad, lo que se ha constatado recientemente a través de “la detección de masas de huevos de la plaga en naves de transporte marítimo que han recalado en puertos de la región del Biobío (…), tras lo cual se ha reforzado la fiscalización de los buques provenientes de las áreas de riesgo de la plaga”.

 

El Dr. Jaksic alerta sobre el hecho de que el mapa de riesgo producido por este proyecto para polilla gitana en Chile muestra con claridad que si esta plaga entrara a nuestro país, una de las principales zonas afectadas sería la patagonia chilena. “La situación debe llamar a reflexión, por cuanto es en esa zona donde estamos haciendo los mayores esfuerzos de conservación como país, por lo que contar con una herramienta predictiva de este tipo resulta de la mayor relevancia”.

 

Ejemplos hay varios de la utilidad de esta plataforma. Tal vez otro de los más ilustrativos y recientes sea la catástrofe biológica provocada por la bacteria Xylella fastidiosa (plaga cuarentenaria ausente en Chile), la que causa una enfermedad llamada síndrome de declinación de la oliva (OQDS, por sus siglas en inglés) que no se puede curar ni erradicar. Esta bacteria ha causado una mortandad masiva de los tradicionales olivos italianos, propagándose a otras regiones productoras de olivos en Europa, debido a lo que la revista Nature calificó como “meses de inactividad de las autoridades de la región de Puglia” para rastrear y contener la propagación de la bacteria.

 

Además de las significativas pérdidas de mercado y la invaluable afectación patrimonial natural y cultural, la misma revista Nature destacó que “Italia ahora también podría enfrentar consecuencias legales por su falta de acción, después de que la Comisión Europea en mayo cumpliera con su larga amenaza de remitir a la nación al Tribunal de Justicia Europeo por violar sus regulaciones de cuarentena. Si se la encuentra culpable, Italia podría, por ejemplo, perder el acceso a importantes subsidios agrícolas”. Según informes de prensa, en Chile la producción de aceite de oliva ha crecido 33% en los últimos 5 años,  alcanzando las 20 mil toneladas.

 

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