Nuevo encargado regional de FIA visita proyecto de rescate del tomate Poncho Negro

  • Iniciativa busca masificar la producción de esta especie ancestral que es propia del valle de Lluta, cuyo cultivo estaba desapareciendo.
  • El representante regional, Ignacio Delfino, fue presentado por el director ejecutivo de FIA como parte del nuevo modelo de gestión territorial de la Fundación.

Arica, 2 de octubre.- El director ejecutivo de la Fundación para la Innovación Agraria, Álvaro Eyzaguirre, se reunió con el Seremi de Agricultura de Arica y Parinacota, Jorge Heiden, con el objetivo de presentar al nuevo encargado regional de FIA para Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta. Se trata de Ignacio Delfino, ingeniero agrónomo de la Universidad Arturo Prat, magíster en agricultura para zonas desérticas. Asumió el 1 de septiembre, y estará instalado en las oficinas del Ministerio de Agricultura en Iquique.

El Seremi de Agricultura le dio la bienvenida a al representante y destacó “la buena señal que significa tener cercanía con un encargado zonal de FIA, dada la importancia de la innovación aplicada en la agricultura de la ‘despensa agrícola de Chile’”.

El director ejecutivo de FIA, Álvaro Eyzaguirre explicó que su designación se enmarca en la nueva estructura de FIA, que contempla 7 encargados regionales que trabajarán por macrozonas. “Esto busca promover una gestión de FIA desde y para los territorios, a través de la vinculación con las necesidades de innovación de la pequeña y mediana agricultura en las zonas”, indicó.

Potenciando un cultivo propio de la región

En su visita, el director ejecutivo de FIA, Álvaro Eyzaguirre, y el  nuevo encargado macrozonal, Ignacio Delfino, recorrieron un proyecto FIA ejecutado por la Universidad de Tarapacá, que consiste en la recuperación y masificación de la producción del tomate Poncho Negro, una especie originaria del valle de Lluta cuyo cultivo había desaparecido.

Elizabeth Bastías, coordinadora del proyecto, explica que la iniciativa buscó primero  proporcionar semillas para la masificación del cultivo de tomate, las cuales las fueron obtenidas de una reserva de un productor que databa de más de 30 años. Gracias a ello en marzo se realizó la primera siembra, y se logró germinar más del 80% de estas semillas. Luego de diversas prácticas fueron optimizando las condiciones de resistencia de la planta.

Hoy están próximos a realizar la primera cosecha de tomate, del cual han logrado levantar semillas. “Éstas serán entregadas a productores de la zona, quienes se capacitarán en el cultivo de la especie, junto con generar un protocolo de manejo agronómico que incorpore buenas prácticas de cultivo”, explica.

Agrega que paralelamente están trabajando en la promoción de este producto con valor territorial para potenciar su consumo, con lo cual se han contactado con diversos restaurantes. “Queremos conseguir la indicación geográfica del tomate Poncho Negro, cultivo que es propio del valle de Lluta. Creemos que tenemos la valiosa oportunidad de relevar nuestro patrimonio, de la mano de diversos productores que cultiven este producto”, plantea.

En el proyecto participan también como asociados la comunidad indígena Chika Chapisca y un productor local.

 

 

El cultivo del tomate Poncho Negro

El Poncho Negro tuvo un desarrollo promisorio hace más de 50 años atrás. No obstante, su corta vida post-cosecha derivó en su reemplazo por variedades híbridas, causando la desaparición de su semilla.

Realizadas una serie de investigaciones, la Universidad de Tarapacá propuso un proyecto para masificar su cultivo considerando la existencia actual de nichos gourmet que buscan productos diferenciados en características organolépticas-nutricionales y con un componente adicional: el valor territorial. A esto se suma la oportunidad que podría tener gracias a la alta demanda de tomate fresco a nivel nacional, siendo la hortaliza de mayor consumo e importancia económica, con rendimiento de hectáreas en la región de Arica y Parinacota, que superan la media nacional.

Finalmente el proyecto obtuvo apoyo de FIA y se encuentra en ejecución, hasta el año 2019.