Agro 5.0: Robots e inteligencia artificial al servicio de la agricultura

By 21 septiembre, 2021Tendencias

La colaboración entre la tecnología y la agricultura es uno de los motores clave para adaptarse al cambio climático y asegurar la producción sustentable de alimentos saludables hacia el futuro. La industria 5.0, relativa a la autonomía y aprendizaje de las máquinas, se manifiesta en la agricultura a través de la inteligencia artificial y robots capaces de ejecutar labores autónomas.

¿Cómo llegamos al 5.0? En una primera etapa, la 1.0, el trabajo se basaba en la fuerza humana y animal, con el apoyo de herramientas básicas. Luego, entraron las primeras maquinarias manejadas por los agricultores, lo que significó un aumento importante de la productividad. El paso al 3.0 se produjo cuando se incorporaron sistemas informáticos y electrónicos que permitieron la automatización de algunos procesos productivos. Desde hace algunos años ya estamos entrando al 4.0, donde se apoya la toma de decisiones con el uso de dispositivos capaces de interconectar y procesar información en tiempo real, utilizando técnicas de analítica avanzada de datos.

Y cuando aún estamos explorando las posibilidades que entrega la IoT y el big data, se abre la puerta a la incorporación de tecnologías que apuntan a la autonomía, con robots e inteligencia artificial que permiten sistemas de aprendizaje y control de labores autónomos; una cadena productiva integrada, eficiente e inteligente; e interconectividad permanente con decisiones oportunas gracias al procesamiento de información. Ése es el Agro 5.0.

¿Qué pasa en Chile?

A nivel nacional, las tecnologías están penetrando a distintos ritmos. Existen grandes productores que ya están testeando robots en sus predios. Pero, por otro lado, un gran número de productores pequeños aún ni siquiera cuentan con computadores o smartphones para llevar registro y tomar decisiones en base a datos.

Son 7 las principales brechas que nuestro país debe enfrentar para entrar de lleno a la era de la digitalización y automatización en la agricultura, las llamadas “7 C”:

  • Conectividad: Acceso a internet
  • Calidad de la data: Hacer del registro un hábido
  • Claridad: Sistemas intuitivos, inclusivos y fáciles de operar
  • Costos: La tecnología debe ser un medio, no un fin
  • Comprender: Adaptarse al perfil del productor (rubro, zona, tamaño)
  • Colaboración: Trabajar en conjunto, sin vendedores de humo
  • Capacitación: Habilitar y actualizar permanentemente

El Ministerio de Agricultura, a través del centro ThinkAgro, está elaborando un programa ministerial para promover el agro 4.0 en el país. El propósito es acelerar la incorporación de la digitalización y el levantamiento y uso de datos para la toma de decisiones en la producción nacional. Este programa busca hacerse cargo también de las brechas que existen en el territorio para entrar de lleno a la era digital, especialmente en temas de conectividad, capacitación y acceso a tecnologías. También, sentará las bases para que los robots y la inteligencia artificial encuentren su espacio en el campo chileno.

5.0: Herramientas para la sustentabilidad y mejor calidad de vida

“Ante la sequía, este sector necesita todas las herramientas disponibles para enfrentar el gran desafío de alimentar con productos nutritivos a una población creciente, pero con menor impacto en el medioambiente. La innovación y las tecnologías son grandes aliados para asegurar la disponibilidad de alimentos hacia el futuro, porque permiten un uso altamente eficiente de los recursos naturales, lo que asegura su sustentabilidad”, explica Álvaro Eyzaguirre, director ejecutivo de FIA.

Además, agrega, acarrean otras externalidades positivas producto de que acercan el campo a la ciudad (y la ciudad al campo). Así, cumplen un rol importante en mejorar la calidad de vida y disminuir el esfuerzo de las personas que trabajan en este rubro, especialmente los pequeños agricultores. Del mismo modo, aportan a retener a los jóvenes en el sector rural, ya que hacen más atractivo y desafiante el trabajo agrícola.

Mientras otras potencias agroalimentarias como Estados Unidos, Australia y Países Bajos están trabajando con fuerza en el Agro 5.0, nuestro país comienza este camino para aprovechar todo lo que las tecnologías tienen para aportar en la sustentabilidad y calidad de vida de quienes viven del campo.